Importancia de la hidratación en el deporte (cuánto y qué beber)
La deshidratación, incluso leve, reduce el rendimiento, aumenta la fatiga y el riesgo de lesión. Beber solo cuando tienes sed es tarde: ya has perdido un 2% de tu peso en agua. Aquí tienes las pautas para hidratarte bien antes, durante y después del ejercicio.
Antes del ejercicio
Bebe 400-600 ml de agua 2-3 horas antes. Si entrenas por la mañana, bebe un vaso grande al despertarte.
Durante el ejercicio
Para sesiones de menos de 60 min: agua, 150-250 ml cada 15-20 min. Para sesiones más largas o en calor: añade electrolitos (bebida isotónica, pastilla de sales). No esperes a tener sed.
Después del ejercicio
Recupera el 150% del peso perdido en líquido. Ejemplo: si perdiste 1 kg, bebe 1.5 litros. La mejor forma es agua con una pizca de sal o leche (para reponer electrolitos y proteínas).
Signos de deshidratación
- Sed intensa
- Orina oscura (debe ser amarillo pálido)
- Fatiga, mareo, calambres
- Piel seca, boca pastosa
Una buena hidratación mejora la termorregulación, el transporte de nutrientes y la eliminación de desechos. No la descuides.
❓ Preguntas frecuentes
¿Es mejor beber agua fría o a temperatura ambiente?
El agua fría (10-15°C) se absorbe más rápido y ayuda a reducir la temperatura corporal. En climas cálidos, mejor fría. En reposo, da igual.
¿Las bebidas energéticas son buenas para hidratarse?
No. Las bebidas energéticas contienen cafeína y azúcar, no están diseñadas para hidratar. Para entrenamientos largos, usa bebidas isotónicas (con electrolitos y carbohidratos) o agua con sales.